16 marzo 2021

Introducir solo tecnología en la escuela no es innovar


Buscando otra cosa en YouTube me encontré con este vídeo, posteado hace apenas 7 horas; y me pareció tan a propósito de todo el tema de la pandemia y los nuevos enfoques en Educación que me decidí a compartirlo por aquí.

Porque efectivamente tener computadoras no significa ser innovador, cuando un profesor sigue hablándole a un aula sin dejar que los estudiantes participen a través de Zoom, está haciendo lo mismo que en el salón de clases, con el agravante de que quizás sus alumnos tengan otra pestaña abierta y estén en algo más mientras él piensa que está dando una clase maravillosa porque sus chicos están en silencio escuchando y él les está entregando todo lo que sabe.

Como escritora de textos escolares, en más de una ocasión me planteé desarrollar textos digitales, y me preparé para ello (no he abandonado la idea, simplemente no tengo tiempo ahora). Una de las primeras cosas que aprendí es que un texto escolar en pdf es lo mismo que tener un texto en físico en la mano, es decir, es igual de inamovible y poco interactivo, o lo que es lo mismo, es desaprovechar esa herramienta espectacular que es la tecnología. Aprendí que si se piensa en un libro digital, hay que pensar en que sea fungible, adaptable a los gustos del lector, que debe tener animaciones, enlaces a páginas web, a vídeos y si es posible desarrollar objetos en realidad aumentada especialmente para él, además de las tradicionales imágenes.

Con las clases sucede lo mismo, usar cualquier aplicación de conferencias online para repetir lo mismo que haría en persona es desperdiciar la herramienta, es como comprar una computadora último modelo con un procesador muy potente y un disco con una tremenda capacidad, para dedicarse a enviar mails y usar el procesador de palabras. Qué maravilloso es ver cómo los estudiantes resuelven un problema planteado, en tiempo real, usando https://classkick.com/, y si acompañan la actividad con un encuentro síncrono a través de https://meet.google.com/,  https://zoom.us/Microsoft Teams o cualquier otra aplicación, para ir echándoles una mano cuando lo necesiten, es una ventaja para ellos.

¿Alguna vez han dejado que los estudiantes exploren un microscopio electrónico? En Explore with the SEM simulation pueden hacerlo sin que cueste millones. Y si les piden que hagan dibujos biológicos de las muestras que les llamaron la atención, porque tienen objetos, animales y plantas de la vida diaria, mejor. Qué impresionante puede ser observar la cantidad de bacterias que hay en una esponja de cocina. Y además comparan tamaños, establecen relaciones numéricas y aprenden acerca de cómo funcionan los microscopios electrónicos de barrido.

¿Ustedes saben qué es terrible? Seguir haciendo lo mismo que hacían los maestros hace cien años con una pizarra y un pedazo de tiza, pero usando una pantalla y un ratón. Y que los chicos sigan siendo esos objetos inmóviles en frente donde nosotros vaciamos todo nuestro conocimiento. ¿No es mejor estimular su curiosidad mediante actividades significativas e interesantes (ojo que no estoy diciendo entretenidas, en el nombre de las actividades divertidas para llamar la atención del estudiante se hacen muchas que no tienen ninguna relevancia) y que aprendan a investigar contenidos y a utilizarlos para producir su propio conocimiento?

Fink’s Taxonomy of Significant Learning (https://www.vaniercollege.qc.ca/pdo/2013/02/teaching-tip-the-fink-think/)


Una de mis preguntas favoritas en clase es: ¿no te causa curiosidad por qué los leucocitos no atacan a nuestras propias células? A veces es tan simple como: ¿por qué nos da sed? ¿Qué pasa si mañana nos quedamos sin Luna?. Una de mis discusiones preferidas, cuando se presenta la oportunidad, es demostrarles que las letras y los números no existen en la naturaleza, que son un constructo humano y por lo tanto son una abstracción de nuestro cerebro, pero que para que podamos hacer algo con esos conceptos, debemos poner a funcionar gran parte de la corteza de ambos hemisferios. De allí en adelante su enfoque hacia el manejo del lenguaje y los números cambia mucho.

Crearles problemas o generar pensamientos que entren en conflicto con mitos o falsas creencias son herramientas para despertar su curiosidad y creatividad. Si un estudiante no es creativo en lo que hace, no hay innovación en la educación.

Innovation and creativity (https://scribalo.com/en/scribablog/innovation-and-creativity-synectics-and-other-creative-methods/)


Hace quince años me mataba en clase dando contenidos y contenidos a mis estudiantes, conseguí que muchos se prepararan tan bien que entraban en los primeros puestos de Medicina, por ejemplo. En aquel momento poco se usaban las computadoras en el ámbito educativo pero ya era muy evidente que los muchachos se estaban separando de esa forma tradicional de dar la clase. Ahora me mato porque aprendan a usar las herramientas que tienen a la mano para ubicar información confiable en la web y aprendan a interpretarla, además de producir recursos digitales, por ejemplo. Sigo dando contenidos, pero a través de ellos los chicos desarrollan otras capacidades que no son aprender de memoria algo que quizás mañana no recuerden porque no significa nada para ellos.

Sin embargo, admito que me encanta que me pregunten cosas para lanzarme a hablar, aunque después terminemos hablando todos. ¿Rasgos de la educación tradicional? ¡Oh sí! Creo que todos los tenemos, y debemos superarlos, trabajo todos los días en ello.

Sin embargo, sigo recibiendo noticias, muchas, de profesores que envían un documento Word a sus estudiantes con el "material de apoyo" del tema por mail, que se conectan para dar clases magistrales, y que si el estudiante no coloca en el examen (sí, exámenes online con todo lo que eso significa) exactamente lo que se le enseñó en clase, está mal. 

Y entonces me pregunto: ¿en realidad estamos innovando en Educación en Latinoamérica? ¿En Venezuela? ¿Estamos formando estudiantes proactivos, autónomos, que aprenden por su cuenta? Es más, ¿estamos los docentes listos para callarnos y observar cómo nuestros estudiantes hablan de cómo y qué quieren aprender, para luego orientarlos en la ruta que deben transitar?

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